viernes, 30 de octubre de 2009

Haz de cuenta

Me asusta que vengas corriendo
que me busques apresurado
que rasguñes
que sonrías desprotegido
porque no quiero
porque no puedo
porque me canso de solo pensar que deba acoger tus lamentos.

Haz de cuenta que no estoy
que me fui
que desaparecí
que volé
que emigré.

Me asusta que vengas con esa cara
que me detengas en medio del camino
porque no necesito
no deseo
no espero ya nada de ti
haz de cuenta que no estoy
que me fui
que desaparecí
que volé
que emigré
que me morí.

Un poco de geografía



Un poco de geografía bastaría para entender dónde han caído tantas y tantas tierras lejanas.

Nada me sorprende mientras camino por esta oscuridad que me encandila.
Voy imaginando que caminas a mi lado,
puedo sentir tu respiración,
sin embargo la noche está muy quieta para detenerme en ti.


Siento las piedras bajo mis pies helados,
cierro los ojos y los árboles van cayendo tras de mí.

Un poco de geografía me daría el relieve que necesito para cambiar de superficie…

Necesito pasto
pero el pasto está tan seco
que pincha,
que hiere,
que duele
y se burla.

De pronto

Simplemente un movimiento confuso despertó las ansias en mi
nada que quisiera entender pudiera hacerme abrir los ojos.

Soy demasiado egoísta para detenerme a pensar en ti en este momento,
voy demasiado rápido para conseguir descansar en tus brazos.

Recuéstate nuevamente sobre el cansancio de tus años,
que yo salgo a respirar por mis heridas
no necesito
no quiero
no busco nada que puedas darme dormido
ni un solo ronquido me hará despertar cuando te decidas a buscarme.

Yo sabía

Yo sabía.
Podía olerlo incluso,
lo sentía colándose por mis poros
resbalando por mi frente y mi pecho hasta perderse en su infinita búsqueda.

Yo sabía.
Solía mirar hacia otro lado
haciéndole el quite con un desprecio infantil,
sin embargo se fundía en mi melena
silencioso y atrevido
pícaro y desnudo
estremeciendo cada uno de mis mechones,
volviéndose cómplice y extraño a la vez.

viernes, 16 de octubre de 2009

Cierro los ojos


Cierro los ojos y sueño con tus besos,
con tus labios tibios acercándose a los míos
con ese carnoso y húmedo calor que me llena, que me acelera, que me perturba.

Cierro los ojos para sentir el aroma de tu boca envolviendo la mía,
y siento tu lengua rozar mis palabras, mi sonrisa, mi silencio.

Cada milímetro de mi cuerpo despierta
con ese suave contacto,
cada duda viene a dar la espalda y refugiarse en el gemido que me arrancas.

Cierro los ojos y por mis venas va el escalofrío que dejó tu vaho en mi piel.

Sobre el guiño de la luna

Volando sobre el guiño de la luna
voy borrando los recuerdos de tus resbalosas caricias en mi espalda.

En los hilos de mis raíces estaré a salvo de tu recuerdo.

Mañana será otro día y habrán pasado mil años,
un caprichoso mensaje dejará las llaves de mi vida en tu bolsillo,
entonces tal vez llegues a enhebrarte en mi cintura
y sin hablar llenes de cristal mi risa.

Tu voz
me persigue por los pasillos de ese recuerdo imborrable
que hace tantos años llena mi vida con tu ausencia.

Tu mirada celeste
me toma y me lleva,
me sonríe,
me llama,
me busca,
me deja.

Tus manos
recorren aún los rincones de esta vida que no alcanzó a despedirse de ti.

Mis escasos latidos van marcando el paso por el gélido camino de la distancia.

Yo no sabía
no imaginaba
no presentía
no sospechaba
el dolor que producía en mi pecho la añoranza de tu cuerpo.

Al despertar

Al despertar
las palabras no bastan
y el silencio de tu voz hace siempre lo mismo:
trepa por las paredes de mi soledad
haciéndose lamento
volviéndose olvido
humedeciendo mis sábanas de invierno
con cada lágrima que rueda por mi memoria.

martes, 13 de octubre de 2009

Tu mirada




Colgando del menguante de tu mirada
soy sospechosa aún
por no ser culpable de disimulo.

Me callo las ganas
de colgarme a tu cuello
y
coleccionar besos en los cuarteles de tu olvido.

Vagando herida

Por las calles de tu olvido
sigo vagando herida,
sumergida en el delirio de tu recuerdo.

Por los rincones de tu solapa
voy trepando,
cubierta de fuego y madrugada.

Tu piel no sabe de mis desvelos ...
las raíces de este dolor no podrían
sino enhebrarse en tu almohada
y yo no podría sino
ser inoportuna en tu cama.

¿qué suspenso se levantaría a buscarme
cuando sea demasiado tarde para estar sola?

Tus ojos claros


Antes no veía
si acaso miraba por aquí por allá,
no reparaba en detalles.

Hoy
me asomo un poco más allá,
sin embargo,
sigo buscando lo mismo:
toparme de golpe con tus ojos claros.

Tu olor

Desde las raíces de este refugio
a veces parece que te escucho reír
entonces voy descalza por el sol
atrapando estrofas para ti.

Trato de no hacer ruido
para que no me sorprendas colada en tu humedad,
voy en puntillas, calladita
para que no notes mi presencia.

Descubrí que sí me sucedió
que sí olvidé algo de ti, olvidé tu olor…
todo el resto:
tu risa, tu mirada, tu voz incluso
tu forma de caminar
tu piel
tus dientes
tus enojos,
todo lo recuerdo
menos tu olor.

Hoy vengo a buscar eso,
quiero volverme por el camino aquel
con tu olor impregnado en mi piel.

Voy



Voy desesperada buscando vestigios de aquella época
quiero encontrarte y no sé por dónde empezar a buscar
parece que la tierra te tragó
parece que ya no andas por ahí dando vueltas de carnero.

Fue hace demasiado tiempo,
hace demasiados años,
demasiadas horas me separan de aquella noche eterna
en que tú querías dormir.

Un siglo completo
se ha colado entre el Tequila y tu espalda.

Dime por dónde puedo ir dejando mis huellas
para que me encuentres,
por dónde desparramar las migas de esta pasión juvenil
para que llegues a mí.

Cuando te vuelva a ver
voy a confesarte que esto fue escrito para ti
y que los poemas que en la despedida te entregué
fueron escritos en otra vida
en otra estación…

Afuera



Afuera hay un frio que quiere entrar
y colarse por todos los rincones
bailar vals con mi pijama caliente.

Mi pereza va más allá,
va buscando palabras
en medio de la liturgia perdida
que me acoge en silencio.

Mi copa vuelve a estar vacía
entonces cualquier abrazo basta para dormir…

Último adiós

Estaré escarbando en los pétalos
de lavanda.
Cuando cierre los ojos y esa oscuridad sea mi último adiós,
estaré escarbando en los pétalos
de tu corazón.

Voy a andar a tientas por tu espalda de nuevo
robando centímetros blancos a tu olvido,
voy a dormir secretamente
entre tus pestañas
y voy a despertarte
sólo para que me veas partir.

Algún verso


Estoy buscando en medio del pasado
algún verso que me conmueva…
No hay nada
en todos estos legajos
siquiera una letra que me convenza.
Ni un puto verso que se asome por ahí a preguntarme a qué he venido.
Nada.

Mateo Ignacio

Sentado en el suelo
en medio de esos plásticos de colores
vas poniéndote de pie
comenzando cuentos con tu mirada bella.

Así tal cual
me miras desde allá
y tu nombre sale de mi boca con la ternura de los besos suaves
que le doy a tu risa juguetona
a tu risa rica
a tu risa alegre y espontánea
inocente y pura.

Cuando sientes que ya no te miro
tomas en tus manos un pedacito de vida y la observas
tus dedos se mueven
descubriendo esas formas que simplemente están
entonces alzas la mirada y te encuentras con mis ojos sonrientes
y me regalas esas preguntas tuyas
silenciosas…

Tu perfume llena la casa esta mañana en que sólo estamos tú y yo
haciendo fiesta con tus descubrimientos.

Eres el nombre que llevo en la boca desde que llegaste a mi vida: Mateo

Tu voz



Dormir con tu recuerdo todos estos años,
me enseñó a olvidar tu voz.
Ni desde tan cerca ni desde tu distancia infinita
alcanzo a percibir tu sombra.

Sin embargo voy por tu melena,
estoy aún en tu brindis por las noches
incendiando los besos que desparramas en mi ausencia.

Nada de sábanas blancas,
nada de ganas locas,
nada de secretos
Nada de nada.

Qué puerta olvidé cerrar?



Por dónde llegas hasta mi?

Por qué espacio te cuelas?

Qué puerta olvidé cerrar?


Vienes volando entre medio del polvo a colarte en mis sentidos
y ser perfume de madrugadas.

Sin querer
Vuelvo a sentir tus manos sobre mis ojos
tu boca sobre mis labios
tus dedos en mi espalda
tu nariz en mi ombligo...