viernes, 30 de abril de 2010

Me voy

Me voy y esta vez en mi equipaje no cabe tu recuerdo.
Me despido con un guiño lento y distinguido,
te doy la espalda lentamente
mientras tu mirada por última vez
devora mis pasos.
Sales tras de mí en sentido contrario,
allá voy pero aquí me quedo,
tomo lo poco que queda de ti en mi piel
y lo atesoro como pétalos en mi viejo libro
ya habrá tiempo para hurgar ahí.
Me voy por el camino que abriste de par en par
cuando cerraste tus brazos y tus puertos
cuando extendiste la invitación al olvido.
Me voy
en mi equipaje hoy ya no hay lugar para tus besos.

domingo, 11 de abril de 2010

A mi hija

Yo quería coger las palabras que creía halladas desde siempre,
remover tu corazón con plausibles argumentos;
quise buscar una explicación que no descubrí en tus ojos
ni en la serenidad de tu rostro
ni en la suave novedad de tus manos,
me jugué el corazón en las perpetuas noches de desvelo
y estrujé hasta la última partícula de mi alma herida
y todo lo que conseguí,
fue entender que el amor que te tengo es más fuerte que cualquier cosa en este mundo.
Descubrí que no hay padecimiento alguno peor que perderte.
El sufrimiento de verte tan niña envuelta en una repentina adultez,
pasó entonces a ser una certeza de incondicionalidad.
El amor que te profeso desde que te supe en mis entrañas
se ha hecho carne a punta de lágrima.
Me alivia comprobar que soy capaz de obtener fuerzas en el dolor
y que cuando digo que eres mi vida y que estoy para ti siempre
es porque es y así será eternamente.

sábado, 3 de abril de 2010

10 días antes...

Yo no extraño tus besos...

...extraño tu risa
tu mirada cómplice
desde el otro lado de la mesa.

El saberte respirando más allá.
Extraño poder entrar e interrumpirte.
Extraño tu sonrisa
y verte nervioso con mi presencia.

Extraño sentir tu mano
en una caricia repentina
loca y suave
dulce y tibia
recorrer mi alma
hasta regalarte mi risa florida.

Perdida

El naufragio de las nubes en mi pelo
se pregunta dónde ir
y tu ojos me llaman a través del hueco de la luna.
No quiero mirarte
prefiero perderme en esta enredadera azul
que me lleva
por las metáforas del olvido.
Con los pies helados sobrevivo;
una copa de más
me trae el sabor de tus bejos lejanos.
Nunca estuve tan distante de tu puerto
dónde anclar tantas preguntas ahora?
Todo lo que no digo
todo lo que no pienso
todo lo que me callo
va corriendo por las células de tu ausencia.

Entre tus dedos

Tus labios de menta
me observan resbalar
desde la copa de los árboles
hasta la copa entre tus dedos...