jueves, 27 de mayo de 2010

A punto de quemar mis naves...

Descalza iba por los versos del olvido delirando con los antiguos besos,
desnuda iba por la desolación y el silencio
en un paisaje infinito de heridos recuerdos.
El aroma de nuestro pasado juvenil le hacía muecas a la luna.
Nunca era una palabra eterna donde su mirada se perdió para Siempre.
Mi corazón herido lo buscó en las tinieblas de una distancia absurda
de kilómetros y siglos
y ahí lo encontró
como antes
como siempre
sin ser el mismo, era aquél.
Y en el segundo de la despedida supe que dejaba en ese espacio
en ese ínfimo y esperado beso,
mi vida.
Abandoné entonces su puerto
y tomé rumbo desconocido
a toda vela
cegada por las lágrimas de una partida obligada, desentendida...
Cuando ya llegaba a la orilla
y estaba a punto de quemar mis naves
llegaste tú.

sábado, 22 de mayo de 2010

Para ti

Las pelusas debajo de estas letras van trepando
por tu sonrisa,
por tu mirada.
Yo quiero arrancar de tu enredadera,
quiero escapar de este enjambre de sensaciones,
quiero correr hasta sentirme segura...
Pero
¿a dónde ir?
¿A dónde detenerme si es sólo a tu lado donde encuentro paz?
¿qué cuerpo seguir, en qué mirada hundirme si es sólo contigo donde verdaderamente soy yo?
En qué otros besos podría confundirme si no puedo huir más allá del calendario.
El calor de tu recuerdo me despierta cada vez que comienzo a escapar de esta nostalgia,
el escalofrío de aquella mañana recorre mi memoria
entonces te encuentro una vez más en medio de la distancia y el silencio.
Me niego inútilmente a seguir en esta historia,
rehúso la sola idea de perder tus promesas
me opongo a la instrucción absurda de mis latidos
no quiero dar un paso al lado
no quiero simplemente desaparecer...
Quiero tomar el camino de vuelta a nuestra tibia mañana
quedarme dormida entre las sábanas de nuestro secreto
y despertar con tus besos húmedos.