jueves, 22 de julio de 2010

Como sea...

Como sea...
cuando sueñes
que caigo
y por la ventana
no aparezco,
sabrás que
sigo gritando tu nombre
en el espejo
y
espero que aparezcas
del otro lado
arañando las horas
hasta llegar a mi rostro
y clavarte en mis ojos.
(Playas Blancas /julio 1993)

Si muero....

Si muero
con tu ausencia en mi vientre,
acércate sólo a buscar tus besos.
Permanezco con los ojos cerrados
en esta espera sin sentido,
con la razón adolorida
y las palabras pegadas al silencio de mi paladar.
Hoy,
nuevamente vi tu cuerpo en mi jardín,
tras la cortina de velo,
nuevamente encontré tu silencio
entre los vasos y los platos.
En todos los rincones,
estabas gritando que no estabas.
Amante
hoy eres ceniza.
¿cuántas mañanas más tenía que esperar
antes de volver la cabeza
y convertirme en estatua de sal?
Qué poca sutileza al despertar
el cuento aburrido de un futuro que no llega
cuando uno cae
y el otro se queda para recordar la historia.
(julio 1993)

Poema 9-2 (1993)

Los racimos sobrevivien en este paraiso
y todo vuleve a ser como un sólo sueño
donde me quedo a pesar de todo
mordiéndome las heridas
sacudiéndome las entrañas
echando en una copa el espanto de cristal,
vaciando los sentidos al mundo reseco
de tanto y tanto esperar.
Hay mil voces rastuñando mi memoria
como si todo esto en realidad no fuera nada.
Se prolonga la lluvia
en este calor extraño para la estación
y te recuerdo
aunque a veces la memoria parezca deshecha,
tu imagen es como el más exquisito perfume
como la melodía más relajante.
Mi inspiración descanza en otros besos
abrazada a otra pluma, confundiéndose en otras sábanas
sólo puedo recordarte, aunque no pueda escribir.

Caballero Andante

Me cansé
de las odas,
del mal tiempo
y de las buenas caras.
Desperté de pronto
con otros colores
con otras palabras
y otros besos en mis labios.
Como los ríos
como los años
como el oro
lanzando mi vida lejos de mi cuerpo
separando abrazos y urgencias
estrellas y porcelanas.
Sobre una escalera ancha y fría
dejé tu cuerpo reposando,
fue como una pesadilla,
como una vieja foto
todo vestido de amarillo
vestido de paisajes errantes.
Me cansé del cielo y de odas al mar
porque todo lo azul me cansa
Caballero Andante
amor de ojos cafés.
(poema 11-2 /1993 CH.J.B)

Un bichito azul

Un bichito azul
descansa en tu frazada,
en medio de los dedos de tus pies.
Sus patas son final hilachas de seda;
camina sobre tus piernas
y como una ola de color se posa sobre tu pecho dolido.
Desde allí te mira,
tu pulga odiosa.
Desde ahí se parecia mejor tu rostro;
duermes
hablas
roncas
ries
descansas
desapareces.
Un bichito azul
se posa en tus labios
luego corre de un lado para otro,
confundiéndose en tu piel.
Azul
la espuma de tus grietas.

Lamento Cotidiano

Eres mi lamento cotidiano,
te paseas por mi retina
cual retrato desnudo
buscando miradas en el mar.
Y aún no sé si te amo
ya no sé si te espero.
Eres capaz de esconder el cielo en tu ausencia
llenando mi sangre de espuma
mis pensamientos de sal.
...Y ya no sé si tengo miedo.
Eres como una piedra de terciopelo
que quema mis dedos sin fuego
resbalando como platos en el manantial
así suenas
como sufrimiento de cordillera.
Tus besos silentes
son compañeros de mi boca.
Eres como la luna
ya lo he dicho antes...
(1993 à CH. J.B)

Poema 23-2 (1993)

Habrá más llantos
en donde esconderme para verte reir.

Un silbido lejano será la sombra de este amor
todo lo que quede será la cera de mil velas
y yo, poco a poco,
me alejaré del cuerpo que alguien escogió para mi alma.

No entendí nada de lo que dijiste
... un insrumento en mi alma
... un beso al despertar
no entendí nada de lo que escuché....

Él en cambio, tomó mi mano
yo simulé rechazarla
en la desesperación por abarcar todos los espacios,
entre sus dedos y su argolla....

Tú rompiste los sueños que quedaban
entre la canción,
entre las lágrimas y el cielo.

Habrá más llantos para refugiar mi pena.

lunes, 5 de julio de 2010

Afuera el frío calaba los huesos...

"Afuera el frío calaba los huesos,
adentro tu cuerpo y el mío hacían fiesta"

Eso lo escribí hace años pero lo recuerdo esta noche en que también recuerdo tus pasos a mi lado por el Parque Forestal cuando, llegando a un semáforo, decidiste despedirte.

Te excusaste en la distancia que significaba estar caminando a veinte centímetros luego de haber estado pegados en el sudor de nuestra loca pasión.
Besaste mi mejilla suavemente y desapareciste en medio del tráfico de esa helada mañana que a esas alturas ya era una tibia tarde.

Quisiste tomar mi mano, quise besarte apasionadamente pero seguimos cada uno por su lado, en dirección contraria. Yo creía que tu mirada me seguía pero al voltear ya te habías perdido entre la multitud...

Últimos versos

El papel couché de los últimos versos que dejé en su cajón
va cortando los hilos que ataban mis pies a su vida
instantes antes de que su mano me dejara caer
al vacío del eterno por qué.

La última tonada

Llevo en mi piel los encajes que tenía guardados para ti
y en los cuatro pilares del novelesco lecho compartido
bailo la última tonada
entre violines y tambores
entre tu cuerpo y el mío
entre tus besos y mis gemidos.
Cuando la remota posibilidad de tu regreso
envuelva mis noches de esperanza,
volveré a vestir el rojo intenso....

Espera nocturna

Esta espera nocturna me condena a morir en tu recuerdo,
percibo tu sombra en la luz de mis pasos helados
y voy haciéndole el quite a la trampa de tus besos olvidados.
Voy a probar cerrar los ojos y no tener tu mirada fija en mi boca,
voy a probar esquivar tu sonrisa
entonces tal vez y sólo tal vez,
consiga sacarte de mi cabeza luego de sacarte de mi corazón.